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Problemas frecuentes en la fibra óptica

 

Cuando nos decidimos a contratar internet con fibra más barato en Castilla-La Mancha, está claro que nos preocupa las incidencias más frecuentes que podemos sufrir. Precisamente de este tema hablamos en este nuevo post del blog. En las siguientes líneas vemos los problemas más frecuentes que se pueden dar en la fibra óptica.

Aunque la fibra óptica mejora el rendimiento de una amplia gama de equipos, los cables presentan también sus problemas. Por eso hay una serie de cuestiones a tener en cuenta para prevenir o solventarlas si estas incidencias llegan a producirse.

Uno de los problemas frecuentes que se pueden dar en la fibra óptica son los daños externos. Pueden aparecer defectos en la carcasa o en los conductores que impidan al cable funcionar correctamente. Lo más prudente será reemplazarlo ante cualquier problema como roturas o arañazos.

Si el cable es demasiado largo tras realizar la conexión, hay riesgo de flexión, torsión o enrollado alrededor de sí mismo. Esto puede provocar un daño permanente en las fibras y los componentes del cable. En Ahí+CLM recordamos que los cables están disponibles en un amplio abanico de longitudes diferentes. Algunos modelos tienen una barra que evita que se doblen.

En cuanto a la extensión, hay que recordar que los componentes de un cable de fibra óptica son delicados y que pueden dañarse si se estiran demasiado. 

Otros problemas frecuentes en la fibra óptica

Los problemas de rendimiento pueden darse si los conectores del cable de fibra óptica no se montan adecuadamente. Hay que comprobar cada uno para determinar si este es el caso y rectificar mediante la adecuada inserción. Si el problema persiste, habrá que sustituir el cable. De hecho, poner demasiada tensión en los cables de fibra óptica en la instalación puede provocar fracturas o roturas en los hilos, comprometiendo la continuidad de la red.

Por otro lado, si las fibras del cable están rotas o dañadas puede que este no sea evidente a simple vista. Para comprobarlo, se puede echar mano de un trazador de fibra óptica.  Se instala en el conector del cable para comprobar la continuidad. Si las fibras están intactas y funcionan correctamente, todo irá sobre ruedas.